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Desde el 2015, la FIP ha venido impulsando una línea de estudios en la que conecta la paz con temas de género. En este marco hemos aunado esfuerzos con el International Development Research Centre (IDRC), para desarrollar la iniciativa “Seguridad para mujeres y población LGBTI en regiones afectadas por el conflicto armado en Colombia”, en cuatro municipios: Puerto Asís y San Miguel (Putumayo), Apartadó (Antioquia) y Tumaco (Nariño).

En diciembre de 2018, presentamos los hallazgos en Tumaco (ver análisis AQUÍ y la infografía “Vivencias de las mujeres en Tumaco”). Ahora, se suma el informe “Territorio, seguridad y violencias basadas en género en Apartadó”, municipio en el que trabajamos desde mayo de 2017 de la mano de diferentes actores territoriales.

En el informe se describen los factores asociados con las violencias de género en este municipio antioqueño y cómo inciden en las percepciones de seguridad de mujeres y personas LGBTI. Esto, en medio de un contexto en el que confluyen multiplicidad de actores legales e ilegales y un sector empresarial, agroindustrial y comercial en crecimiento y con capacidad de impulsar iniciativas de responsabilidad social.

Apartadó hace parte de una región en las que los legados del conflicto armado se conectan con las vivencias cotidianas de mujeres y personas LGBTI, así como las dinámicas que imponen los grupos criminales que controlan las economías ilegales. Por eso, la FIP hace un llamado a que las agendas de construcción de paz reconozcan que las percepciones de seguridad de estas poblaciones están atravesadas por las violencias de género que enfrentaron en el pasado y continúan enfrentando.

"El costo de perder de vista el enfoque de género en las etapas tempranas del posconflicto, no solo expone a estas poblaciones a un incremento de hechos violentos, sino que socava pilares fundamentales de la construcción de paz como las garantías de no repetición, la reconciliación y la inclusión", dice el informe, que pone especial cuidado en cómo contrarrestar el escenario adverso al reconocimiento de las personas LGBTI, así como a acciones que generen entornos seguros para las mujeres de Apartadó.

Todo esto teniendo en cuenta que se trata de un municipio que hoy es epicentro del impulso económico en Antioquia, en el que ya se han dado procesos de reincorporación y hace parte de las apuestas de la Jurisdicción Especial para la Paz y la Comisión de la Verdad.

Representantes de organizaciones de mujeres en la socialización del informe FIP en Apartadó

Sobre las vivencias de las mujeres y sus percepciones de seguridad y violencias contra ellas, el informe destaca:

  • Los discursos que hoy justifican y permiten violencias contra las mujeres, heredaron estereotipos que promueven masculinidades guerreras. Esto se traduce en riesgos de reclutamiento y utilización de niños y adolescentes por los grupos armados ilegales, así como la naturalización de la explotación sexual y la vinculación de niñas a redes de comercio sexual.
  • Los riesgos a los que están expuestas las mujeres aumentan en los espacios privados, donde las relaciones de pareja y de parentesco se caracterizan por la dependencia económica de las mujeres, la invisibilización del valor del trabajo doméstico y del cuidado no remunerado.
  • Las violencias contra las mujeres no son ajenas ni están aisladas de factores de riesgo en los que se superponen las economías ilegales con condiciones de vulnerabilidad económica y marginación social.
  • Sigue habiendo tolerancia frente a violencias que hicieron parte de las estrategias de control territorial usadas por diferentes grupos armados ilegales en el pasado y que luego se convirtieron en mecanismos de regulación social de la vida cotidiana.
  • Las percepciones de seguridad hacen parte de las configuraciones espacio-temporales de las mujeres, así, sus vivencias sobre hechos de violencia no sólo se inscriben en relación con los lugares específicos donde ocurren, sino en su memoria del conflicto armado.

Sobre las vivencias de las personas LGBTI y sus percepciones de seguridad y violencia contra esta población, el informe destaca:

  • La reproducción de estereotipos de género y las prácticas de control sobre el cuerpo y la sexualidad, que en otro tiempo fueron mecanismos usados por los actores armados, se han interiorizado de tal manera, que la violencia contra personas LGBTI encuentra explicaciones estigmatizadas que la justifican y la naturalizan.
  • La expulsión temprana de personas LGBTI de ámbitos como la familia y la escuela, repercute en su posibilidad de contar con redes de apoyo y de desarrollar capacidades y habilidades que faciliten su acceso a oportunidades de formación y preparación para el trabajo. En esa medida, sobreviven de manera aislada y exponiéndose a entornos adversos.
  • La función que tuvieron en el pasado las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas para las economías ilegales y en la regulación de la dinámica social, económica y política de la región, les hace ser escépticas a la hora de hacer parte de iniciativas colectivas, procesos formales de participación y espacios de incidencia política.
  • Las personas LGBTI configuran de diferente manera su noción, uso y relación con el espacio público. De acuerdo con lo adverso o favorable que resulten los diferentes lugares para hacerse visible, construyen sus nociones de seguridad e inseguridad.

Una mirada a las violencias basadas en género

Haga clic sobre cada vídeo para conocer las reflexiones producto del trabajo con actores y socios locales en Apartadó.

Mujeres, seguridad y estereotipos

Mujeres que trabajan

La comunidad LGBTI en Apartadó