Descargue el primer informe de la iniciativa AQUÍ

Presentación de resultados en el Congreso

Del Capitolio al Territorio es una iniciativa de la Comisión de Paz de la
Cámara de Representantes que, a través de visitas regionales, hace seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz. El proyecto cuenta con la secretaría técnica de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) y el apoyo de la Embajada Británica y el International Republican Institute (IRI).

Con estas visitas a las regiones, los congresistas buscan verificar de primera mano los avances en el desarrollo de políticas públicas relacionadas con seis temas claves para la construcción de paz: la percepción sobre la implementación del Acuerdo y los cambios que trajo a las regiones; la situación de seguridad y sus principales desafíos; el avance del Plan Nacional de Sustitución de Cultivos Ilícito (PNIS) y sus impactos; la construcción de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y sus principales dificultades; la situación de los líderes sociales, y la satisfacción de los derechos de las víctimas.

En total, durante los últimos seis meses, 16 congresistas de ocho partidos participaron de cinco visitas regionales a municipios afectados por el conflicto armado y donde hay Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación. En Antioquia visitaron Medellín, Amalfi, Anorí y el ETCR La Plancha; en Putumayo estuvieron en Puerto Asís y el ETCR La Carmelita; en Tolima se desplazaron a Planadas y el ETCR El Oso; en Chocó visitaron Quibdó y Bojayá, y en Norte de Santander estuvieron en Cúcuta y Sardinata. (Ver la galería de imágenes de los encuentros)

Durante las visitas se realizaron cerca de 25 reuniones con autoridades departamentales y municipales, Fuerza Pública, instituciones nacionales encargadas de la implementación del Acuerdo de Paz, organizaciones internacionales y humanitarias, líderes sociales, organizaciones de mujeres y víctimas, excombatientes, así como empresarios y gremios.

El aporte de la FIP

Visita a Putumayo con integrantes de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes / EJG

La FIP realizó seis viajes previos para preparar y organizar las visitas de los congresistas al territorio y brindarles información de contexto relevante sobre el progreso de la implementación del Acuerdo de Paz. El equipo estuvo en Arauca, Cauca, El Catatumbo en Norte de Santander, La Guajira, Putumayo y Tolima, territorios donde realizó cerca de 100 entrevistas. Las posiciones, percepciones y reclamos de los actores locales que se recogieron en estos viajes y de los encuentros con los congresistas, hacen parte de un primer informe cuyos hallazgos son:

Sobre el Acuerdo

  • Es una oportunidad, pero reina la incertidumbre. La percepción general sobre el Acuerdo es positiva. Lo identifican como una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las poblaciones. Sin embargo, las expectativas han dado paso a la incertidumbre y los cuestionamientos. Preocupa la reactivación de la violencia.
  • Faltan recursos y capacidades para implementarlo. La institucionalidad es consciente de las limitaciones fiscales y la falta de capacidades para su adecuada implementación.
  • Hay incertidumbre por parte de los excombatientes. Reconocen la intención del gobierno de asumir los compromisos derivados del Acuerdo, pero esperan que se materialicen en el desarrollo de proyectos productivos y la generación de oportunidades.

Sobre la seguridad

Descargue el documento con los avances de la iniciativa
  • Las disputas entre grupos armados ilegales dinamizan la violencia. En el Bajo Cauca y el nordeste antioqueño hay un incremento de los homicidios. En Chocó es evidente la consolidación del ELN en el sur y centro del departamento. El ELN y el EPL compiten por el control del narcotráfico en el Catatumbo, y se suma la disidencia del frente 33.
  • Las disidencias se han fortalecido en varias regiones. En el sur del Meta avanzan y se fortalecen los disidentes del Frente 7 y 62 desde el Caquetá, y el 40 desde Mesetas hacia el sur. Mientras tanto, en Putumayo se consolidó la disidencia del Frente 48 en el sur, y en el norte del bajo Putumayo tienen influencia las estructuras de los Frentes 1 y 7.
  • Impacto humanitario. En Chocó, Catatumbo y norte de Antioquia señalan constantes desplazamientos forzados masivos e individuales, homicidios selectivos, desapariciones, confinamiento y restricción de la movilidad, reclutamiento y siembra de minas. En el sur del Meta, La Macarena y en la zona limítrofe con Vistahermosa, se observa la reactivación de los “manuales de conducta” impuestos por las disidencias.
  • Aumentan las agresiones a líderes sociales. Según la Base de Agresiones a Líderes de la FIP, las zonas más preocupantes, de las visitadas por la Comisión, son el norte de Antioquia (22 homicidios entre 2017 y lo corrido del 2019), Catatumbo (12) y Meta (9).

Sobre los PDET

ETCR La Carmelita, Puerto Asís, Putumayo. Reunión de excombatientes con los Representantes del Congreso / EJG
  • Las comunidades participaron ampliamente. Hay consenso respecto al buen funcionamiento que tuvo el proceso PDET, pues la amplia participación de las comunidades contribuyó a darle legitimidad.
  • Preocupa falta de voluntad y recursos para la implementación. Hay dudas sobre el compromiso del Gobierno respecto al cumplimiento de lo acordado con las comunidades.

Sobre la reincorporación de excombatientes

  • Han tenido distintas trayectorias. Buena parte de los excombatientes que llegaron inicialmente a los ETCR ya no se encuentran allí. Algunos trabajan fuera del Espacio, aunque siguen vinculados a él o al grupo territorial de la ARN; otros, han retornado a sus lugares de origen fuera del departamento. Esta movilidad hace difícil hacerles seguimiento y prestarle atención.
  • Rezago en la aprobación de los proyectos productivos. Se han cumplido los pagos para la renta básica, hay retrasos en la puesta en marcha de los proyectos productivos.
  • Dificultades para acceder a la tierra. Los excombatientes, que tienen dudas sobre invertir su tiempo y dinero en un lugar que no ofrece una perspectiva de futuro para un proceso pleno de reincorporación.
  • El riesgo de reincidencia y la vinculación a economías ilegales. Esto por las demoras las demoras en el proceso de estabilización laboral y económica, sumado a la incertidumbre sobre la continuidad de la renta básica.

Sobre la sustitución de cultivos ilícitos

  • Las familias han cumplido con erradicar la coca. Esto significa que el nivel de cumplimiento de las familias que hacen parte del PNIS es del 94%.
  • Preocupan los retrasos en los pagos y la demora en la asistencia técnica. Los rezagos del PNIS han derivado en la pérdida de credibilidad y legitimidad de la población, lo que aumenta el riesgo de resiembra o el traslado de los cultivos a zonas aledañas.
  • La mayoría de los recolectores no están recibiendo los beneficios. Según el PNIS, al 31 de enero de 2019 solo el 10% (1.632) de los recolectores a nivel nacional habían sido vinculados a actividades de interés comunitario.
  • Preocupa la posible reactivación de la aspersión aérea. Las familias reiteran su compromiso con la erradicación de cultivos de coca e insisten en la necesidad de que el Estado apoye la generación de alternativas económicas legales.

Sobre las víctimas

  • Preocupa la baja capacidad financiera e institucional para la reparación. La reparación avanza de manera incipiente y con retrasos. A nivel nacional solo han sido reparadas el 12% de un universo de ocho millones de víctimas.
  • Preocupan nuevos hechos de victimización, tras la salida de las FARC. Hay desplazamiento, confinamientos, reclutamiento forzado, amenazas y delitos sexuales, entre otras afectaciones.
Conozca los informes los preliminares antes de las visitas regionales

Norte del Cauca

Las comunidades y la institucionalidad pública le han apostado a la implementación del Acuerdo de Paz; sin embargo, hoy hay incertidumbre por el cambio de gobierno y los enfrentamientos armados entre grupos ilegales. La opinión general es que el PNIS agotó sus capacidades y el PDET empieza a entrar en una fase en que depende de recursos externos. Esto genera dudas sobre la continuidad de estas iniciativas. Aunque hay disposición para seguir trabajando en el desarrollo del Acuerdo, los distintos actores, en especial las comunidades, reclaman acciones concretas para que lo avanzado no se quede en promesas.

Putumayo

Visita a Putumayo con integrantes de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes / EJG

Hay una percepción positiva sobre la implementación del Acuerdo de Paz, especialmente en lo que tiene que ver con los avances del PNIS y el PDET. Sin embargo, esto contrasta con la incertidumbre sobre la posición del nuevo gobierno y la preocupación por los recursos y capacidades para el cumplimiento de los compromisos. El deterioro de la seguridad y la presencia de actores armados son una amenaza para la implementación, con un alto impacto humanitario. La reincorporación de los excombatientes está en riesgo y los líderes sociales se encuentran en situación de vulnerabilidad. Preocupa la reactivación de la fumigación.

Sur del Meta

Hay una percepción positiva sobre la implementación de algunos puntos del Acuerdo de Paz, especialmente con los avances del PNIS y el PDET. La alta expectativa contrasta con la incertidumbre sobre la posición del gobierno y la preocupación por los recursos y capacidades para el cumplimiento de los compromisos. El deterioro de las condiciones de seguridad, por la presencia de actores armados ilegales, representa la mayor preocupación, dado el aumento de los índices de violencia en algunas zonas. La reincorporación de los excombatientes está en riesgo por el retraso en la puesta en marcha de proyectos productivos y la incertidumbre sobre la terminación de los ETCR y la renta básica. Además, los liderazgos sociales se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Tolima

Hay una percepción positiva sobre la implementación del Acuerdo de Paz, pero incertidumbre sobre la posición del nuevo gobierno y preocupación por los recursos y capacidades institucionales para el cumplimiento de los compromisos. Si bien las condiciones de seguridad han mejorado sustancialmente, la delincuencia común ha aumentado y surgido pequeños grupos armados. La reincorporación de los excombatientes está en riesgo por la falta de proyectos productivos y de cumplimiento de los compromisos adquiridos.

Catatumbo

Cúcuta, Norte de Santander. Reunión con empresarios y gremios.

Aquí, la implementación del Acuerdo de Paz se recibió con una gran expectativa frente a las posibilidades de transformación territorial y atención a las demandas históricas de las comunidades y las autoridades locales. Hoy, la principal preocupación tiene que ver con las garantías de seguridad. Los reacomodos de los grupos armados ilegales y la disputa entre el ELN y el EPL han obstaculizado el desarrollo del PNIS y los PDET que, sin embargo, avanzaron. Frente a esto, hay incertidumbre de cara a la continuidad de la sustitución de cultivos y las posibilidades financieras y territoriales para implementar el Plan de Acción para la Transformación Territorial-PATR.

Conozca los informes regionales después de las visitas de los congresistas

Ibagué, Tolima. Reunión con el Gobernador, la Fuerza Pública y Agencias encargadas de la implementación del Acuerdo de Paz / EJG

Norte de Antioquia y Putumayo

En las subregiones del Bajo Cauca y Nordeste Antioqueño, los
componentes del Acuerdo de Paz han tenido un desarrollo diferenciado. En el marco del PNIS han sido erradicadas manualmente 3.431 hectáreas en Anorí y Taraza, con un cumplimiento por parte de las familias superior al 95%. En cuanto al PDET, se encuentran importantes rezagos y problemas en su implementación. La ART no cuenta con personal para desempeñar sus funciones

Chocó

Quibdó, Chocó. Reunión de líderes sociales con los Representantes del Congreso / EJG

Hay una percepción positiva sobre el Acuerdo de Paz con las FARC, por parte de distintos actores que lo ven como una oportunidad para la desactivación del conflicto y la mejora de la calidad de vida de las poblaciones. Sin embargo, hay dudas y preocupaciones sobre la implementación, ligadas al deterioro de las condiciones de seguridad y la reactivación de la confrontación entre actores armados ilegales. Bajo este marco, líderes de las comunidades afro e indígenas vienen impulsando la iniciativa “Acuerdo Humanitario Ya”, que tiene como uno de sus principales propósitos disminuir la violencia y proteger a las poblaciones. Diferentes voces piden además la continuidad de los diálogos con el ELN.

Tolima

En términos generales, los diferentes actores tienen una percepción positiva sobre la implementación del Acuerdo de Paz, especialmente en lo que tiene que ver con los cambios en las condiciones de seguridad y el PDET. La alta expectativa contrasta con la incertidumbre sobre la posición del nuevo gobierno y la preocupación por los recursos y capacidades institucionales para el cumplimiento de los compromisos.